Clase de Mañana

Artículo informativo

#75 ¿Qué son los 7 ejes articuladores de la Nueva Escuela Mexicana y cómo se relacionan con la IA?

Los siete ejes articuladores de la Nueva Escuela Mexicana buscan conectar los aprendizajes con problemas y realidades relevantes para los estudiantes. La SEP no establece un uso específico de IA para cada eje, pero podemos explorar cómo la tecnología puede apoyar la inclusión, el pensamiento crítico, la interculturalidad, la igualdad de género, la vida saludable, la lectura y escritura, y las experiencias artísticas. Aquí te mostramos algunas ideas para pensar dónde la IA suma y dónde, simplemente, puede estorbar.

Si das clases en educación básica en México, los siete ejes articuladores aparecen por todas partes: en el programa analítico, en los consejos técnicos, en las planeaciones y en las conversaciones entre colegas. Y aun así, cuando alguien pregunta qué significa exactamente cada uno, las definiciones no siempre son tan claras.

En el artículo anterior hablamos de los cuatro campos formativos de la Nueva Escuela Mexicana. Ahora toca mirar el otro elemento que atraviesa el currículo: los siete ejes articuladores.

¿Qué son los ejes articuladores?

El Plan de Estudio 2022 de la SEP los define como «puntos de encuentro entre la didáctica del profesor y la profesora con el saber de la vida cotidiana de las y los estudiantes». El mismo documento explica que el currículo de preescolar, primaria y secundaria se organiza en torno a siete ejes ligados a temáticas de relevancia social y que pueden trabajarse desde más de un campo formativo.

La Secretaría de Educación de Veracruz los explica de una manera bastante sencilla: son enfoques éticos y pedagógicos, no una asignatura más. Su función es ayudarnos a mirar los problemas de nuestra realidad desde diferentes perspectivas y evitar que la escuela termine reproduciendo desigualdades.

Y hay un detalle especialmente importante: el propio Plan señala que son las maestras y los maestros quienes deciden qué ejes conviene trabajar, de acuerdo con sus saberes y con el contexto de su comunidad.

Los siete ejes articulados, uno por uno

1. Inclusión. El Plan plantea que incluir no significa simplemente lograr que todos los grupos tengan acceso a la escuela. También implica reconocer y eliminar las barreras que pueden dejar fuera a alguien por razones económicas, culturales, lingüísticas, de género, capacidad o condición migratoria, entre otras.

¿Dónde podría entrar la IA?

Una posibilidad está en las herramientas de accesibilidad: lectura en voz alta, adaptación de textos, generación de subtítulos, transformación de información a distintos formatos o creación de apoyos para diferentes necesidades.

2. Pensamiento crítico. El pensamiento crítico, según el Plan, implica cuestionar el mundo, desarrollar un juicio propio y construir argumentos razonados, incluso frente a situaciones de injusticia. Y aquí la IA ofrece un terreno particularmente interesante.

Un chatbot puede responder una pregunta en segundos, pero esa respuesta puede contener errores, sesgos o información que necesita ser comprobada. Eso convierte a la IA en un posible objeto de análisis: pedir fuentes, detectar errores, comparar respuestas, cuestionar argumentos y verificar información.

3. Interculturalidad crítica. Este eje reconoce la diversidad de comunidades e identidades y pone especial atención en las relaciones desiguales que históricamente han existido entre ellas. El diálogo entre distintos saberes, incluidos los de comunidades indígenas y afromexicanas, ocupa un lugar importante.

Aquí la IA entra más bien como objeto de análisis: los modelos se entrenan con datos donde esas lenguas y saberes casi no existen. Buen tema para discutir en secundaria, me parece.

4. Igualdad de género. El Plan plantea la igualdad de género como una construcción histórica y pide trabajar con materiales que eviten contenidos, imágenes y ejercicios sexistas.

La IA abre aquí otra posibilidad: examinar los estereotipos que aparecen en sus propias respuestas.

Podemos pedirle a un generador de imágenes que represente distintas profesiones, por ejemplo, y analizar qué género asigna con mayor frecuencia a determinados trabajos.

O comparar cómo describe a hombres y mujeres en distintos contextos.

5. Vida saludable. Aquí está la única mención explícita de la IA en el Plan de Estudios de la SEP: el Plan observa que ya se van desarrollando diagnósticos y recetas médicas apoyados en inteligencia artificial, y advierte que se va instalando la idea de una salud entendida como interpretación automatizada, que no cuestiona hábitos de consumo ni factores ambientales.

Es interesante porque la SEP no presenta la IA como una solución mágica.

La menciona precisamente para invitarnos a mirar críticamente la automatización de decisiones relacionadas con la salud.

6. Apropiación de las culturas a través de la lectura y la escritura. El Plan defiende democratizar de verdad la lectura y ve en escribir y tomar la palabra una señal de ciudadanía activa.

Mi cruce: si los chicos leen cada vez más texto generado por máquinas, distinguir voces, intenciones y autoría se vuelve parte de la alfabetización. Y escribir con IA, o deliberadamente sin ella, es una decisión didáctica que conviene hacer visible.

7. Artes y experiencias estéticas. Este eje busca reconocer lo que las experiencias artísticas y estéticas aportan a la formación de los estudiantes.

El propio Plan reconoce que las herramientas de la cultura digital pueden ayudar a acercar manifestaciones artísticas al aula.

Aquí la IA generativa de imágenes, música o texto puede abrir muchas posibilidades.

¿Y qué hacemos con todo esto?

Docentes al Día resume que cada eje aborda una temática de relevancia social y que el cómo depende de cada maestro.

Sospecho que ahí está la oportunidad: llevar este mapa al consejo técnico y decidir, en colectivo, en cuáles ejes la IA suma y en cuáles estorba. En algunos casos puede ayudar a eliminar barreras. En otros puede convertirse en material para cuestionar sesgos. En otros puede ser una herramienta creativa. Y en otros, sencillamente, puede estorbar.

Porque si los ejes articuladores buscan conectar la escuela con la realidad, entonces también tendremos que decidir cómo queremos que la escuela responda a una realidad en la que la inteligencia artificial ya está presente.

Fuentes

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