Guía
#20 Mis alumnos están usando IA aunque yo les haya dicho que no, ¿qué hago?
Prohibiste la IA y la siguen usando. No estás sola: más de la mitad de los adolescentes ya recurre a chatbots para sus tareas. La experiencia de varios docentes apunta en la misma dirección: la prohibición a secas no funciona; funciona pedir transparencia, acordar reglas con el grupo y rediseñar las actividades para que hacer trampa deje de tener sentido.
Dijiste «prohibido usar IA» y la usan igual.
Antes de tomártelo personal, conviene dimensionar contra qué estás compitiendo: según una investigación del Pew Research Center citada por Edutopia, [más de la mitad de los adolescentes ya utiliza chatbots para buscar información o pedir ayuda con la tarea.] (https://www.edutopia.org/article/teaching-students-use-ai-responsibly/)
La IA ya forma parte de su vida fuera del salón. Una prohibición por sí sola difícilmente va a hacer que desaparezca dentro de él.
¿Por qué no alcanzó con prohibir?
Hay un profesor de inglés de preparatoria que contó su caso en Edutopia en 2023. Empezó exactamente donde estás tú: prohibiendo. Terminó haciendo lo contrario: pausó su programa educativo regular para enseñar a sus alumnos a usar la IA de forma responsable.
Hablaron de plagio, sesgos, paráfrasis y de cuándo el uso de una herramienta se convierte en trampa. Incluso construyeron juntos la política de uso de IA.
Según el docente, los casos de plagio disminuyeron y los alumnos empezaron a acercarse a él con dudas antes de usar la herramienta.
Tyler Rablin, otro docente que escribe en Edutopia, va un paso más al fondo y me parece que toca el nervio: «si los estudiantes están usando IA para lograr una meta, el problema real es que su meta no es aprender, es acumular puntos para conseguir una calificación» (traducción). Esto explica por qué el regaño no alcanza: mientras la tarea sea un trámite que se intercambia por puntos, delegarla en un chatbot es la jugada lógica.
Qué están haciendo otros maestros
En 2026 Edutopia reunió las políticas de IA de ocho docentes reales, y el abanico es amplio. Algunos docentes mantienen prohibiciones estrictas; otros permiten determinados usos y los hacen explícitos.
Haz explícito cuándo se permite usar IA. Eric Cross hace que cada tarea indique el nivel de IA permitido y que los alumnos entreguen una nota estandarizada con qué herramienta usaron, qué le pidieron y en qué les cambió el trabajo.
Construye las reglas con el grupo. Stacy Kratochvil abre conversaciones y co-crea con sus alumnos un acuerdo basado en valores, tipo «somos honestos sobre cuándo y cómo usamos IA», que queda exhibido y se revisita durante el año.
Predica con el ejemplo. Marc Watkins les dice a sus estudiantes en qué tareas él mismo no usará IA, porque afectarían la relación que tiene con ellos. Si tú utilizas IA para algunas tareas y decides no usarla en otras, decirlo ayuda a construir una conversación más honesta sobre su uso.
Cambia qué estás evaluando. Pide reflexiones sobre el proceso, borradores, conversaciones orales o pequeños ejercicios donde el alumno tenga que explicar qué aprendió y cómo llegó a su respuesta.
¿Y si aun así quiero prohibirla?
Puedes hacerlo.
Una prohibición no es necesariamente una mala política. Puede tener sentido en determinadas actividades o materias, especialmente si el objetivo es desarrollar una habilidad que la IA podría sustituir directamente.
Pero incluso una prohibición funciona mejor cuando es explícita, argumentada y consistente.
Decir «no usen IA» no es lo mismo que explicar: «En esta actividad no se permite porque quiero evaluar tu capacidad para escribir y argumentar sin asistencia. En esta otra, sí puedes usarla, pero debes declarar cómo la utilizaste».
Mi lectura de todo esto: el problema no es que te desobedecieron, es que la regla estaba sola, sin conversación, sin rediseño de la tarea y sin razones compartidas. Empieza por ahí. Y si quieres una pregunta para abrir el tema con tu grupo esta semana, roba la de Sharkey: ¿qué usos de la IA les parecen honestos y cuáles no? Lo que salga de esa charla va a sostenerse mejor que cualquier prohibición tuya.
